No hay desierto esta vez,
la arena cae en destellos luminosos
de mis manos a mis pies.
Mi pasado ennoblece en el valle
entre coronas y tumbas
cerca de las maravillas del Cairo.
Renazco del sol y me inmortalizo en las dunas.
Florezco a las orillas del Nilo y vivo en sus diques.
Aspiro el calor de la mañana
abro la ventana
y ahi estás...
comprando naranjas.
Flor González. Aun sin ti, te tengo conmigo.
viernes 16 de octubre de 2009
A vos
En las aguas del Nilo beberé tu amor
quemaré tu barca
y con un suave aliento
soplaré las cenizas al viento.
En la arena del desierto besaré tu piel
arderé entre tus brazos
y sanaré tus heridas en guerra
con la pasión de un nuevo mundo.
Flor Glez
quemaré tu barca
y con un suave aliento
soplaré las cenizas al viento.
En la arena del desierto besaré tu piel
arderé entre tus brazos
y sanaré tus heridas en guerra
con la pasión de un nuevo mundo.
Flor Glez
jueves 13 de noviembre de 2008
La felicidad LA ciudad de las Ideas
Ahora es tiempo de llegar al fondo de tu corazón y tan arriba como tus ideas.
lunes 25 de agosto de 2008
Tu mirada en la distancia
Sentir tu mirada en la distancia
es acoger el olor de los cerezos
en el ciprés de Guanacaste,
entre el Pacífico y el Atlántico.
Escuchar de ti por los oídos de la tierra
despierta mi esencia de tigre bajo la piel,
tomar un minuto de la Isla de Urano
y guardarmelo en el ombligo para tu lengua.
Volvéte un somelier de mi cuerpo,
comproba el ritmo que fluye en el río,
soñá con la pasión que revive,
sumáte a los esfuerzos sinápticos de mis celulas.
Ya te he aguardado lo suficiente
ya te he guarecido en el tiempo
ya te he fortalecido en mi silencio
ya te he amado detrás de tus decisiones.
vos compadecéte de mi...
vos comulgáte de nos...
Flor Glez 25/08/08 Aun estás rondando mis pensamientos...
es acoger el olor de los cerezos
en el ciprés de Guanacaste,
entre el Pacífico y el Atlántico.
Escuchar de ti por los oídos de la tierra
despierta mi esencia de tigre bajo la piel,
tomar un minuto de la Isla de Urano
y guardarmelo en el ombligo para tu lengua.
Volvéte un somelier de mi cuerpo,
comproba el ritmo que fluye en el río,
soñá con la pasión que revive,
sumáte a los esfuerzos sinápticos de mis celulas.
Ya te he aguardado lo suficiente
ya te he guarecido en el tiempo
ya te he fortalecido en mi silencio
ya te he amado detrás de tus decisiones.
vos compadecéte de mi...
vos comulgáte de nos...
Flor Glez 25/08/08 Aun estás rondando mis pensamientos...
lunes 21 de julio de 2008
Mirando en la cima del acantilado.
Ya no hay tregua.
Se terminó el desgastado camino...
de andar por la alfombra,
de agobiar al destino,
de llorarle a la misma herida.
Ya no hay tiempo.
Se borró el cálido pensamiento...
de entregarme a tus momentos,
de sostener los pequeños espacios,
de atesorar recuerdos autónomos.
Ya no hay vida.
El dolor la transformó fantasma...
se olvidó de las gotas de miel,
del sol que llovía sobre los hombros,
del amor que cantabas al latido.
Flor González
21/07/08 No es tan tarde si tu corazón está conmigo. Salamalecu. Malecusan
Se terminó el desgastado camino...
de andar por la alfombra,
de agobiar al destino,
de llorarle a la misma herida.
Ya no hay tiempo.
Se borró el cálido pensamiento...
de entregarme a tus momentos,
de sostener los pequeños espacios,
de atesorar recuerdos autónomos.
Ya no hay vida.
El dolor la transformó fantasma...
se olvidó de las gotas de miel,
del sol que llovía sobre los hombros,
del amor que cantabas al latido.
Flor González
21/07/08 No es tan tarde si tu corazón está conmigo. Salamalecu. Malecusan
jueves 19 de junio de 2008
Es tu estela en el cauce del río
En la universo de las veduinas
los elementos son río, hojas y ramas.
La tierra y el agua cobija los besos del aire
y huye del fuego...
que habita en mi corazón.
Es tu estela en el cauce del río,
es tu majestuoso nado en las venas de la corriente,
es tu vestido de aurora que corona la calle,
es la Atlántida que desaparece bajo el movimiento de tus caderas, mi bien.
Son las chispas que rozan la piel enamorada,
el disparo de miel que inunda el borde del fuego,
la marea de amor que anhela la nívea playa,
la brisa que dejan tus huellas cubiertas de besos.
Son tus formas que contagian el encanto,
la parábola de una década sin ti,
la maravilla moderna sin consenso,
la arena que nutre el desierto.
La nota de mi sinfonía de amor y desafío,
el único elemento de mi universo floral,
una segunda mañana de domingo frente al mar,
una noche de vino descubriendo el hilo de tus bragas.
Flor González
19/06/08 "Quiero que me digas amor, que no todo fue naufragar, que me va la vida en ello, mi amor" Silvio Rodríguez.
lunes 16 de junio de 2008
"Ok como gustes"
Se acabaron las palabras que nacían para ti
por más que intento partos naturales
o germinaciones in vitro, es inútil...
Tampoco hay lágrimas que descubran el fin
ni corazones palpitantes en el camino.
La mañana llega seca, árida, pulverizada.
En el tercer vaivén del columpio en el parque
doy cuenta de la felicidad que hay después de ti,
de la absurda necedad de querer esperarte.
Entiendo que era demasiado para tus arrugas
para el detrimente barro de tus venas defeñas
para la lastimera actitud de quién está vacío.
El trinar de los pájaros calma la polución de los sueños,
la esperanza que estrelló sus alas tras el mensaje,
la ilusión que se encendía así misma en el laberinto.
Solo queda un leve bramido del fondo del río,
el murmullo egoísta de tus labios de medio siglo,
un tesoro de cobre en la orgullosa piel amerindia.
Flor González
16/06/08 Conmigo te equivocas, mas ya no tendrás oportunidad de averiguarlo. Sea por Dios.
por más que intento partos naturales
o germinaciones in vitro, es inútil...
Tampoco hay lágrimas que descubran el fin
ni corazones palpitantes en el camino.
La mañana llega seca, árida, pulverizada.
En el tercer vaivén del columpio en el parque
doy cuenta de la felicidad que hay después de ti,
de la absurda necedad de querer esperarte.
Entiendo que era demasiado para tus arrugas
para el detrimente barro de tus venas defeñas
para la lastimera actitud de quién está vacío.
El trinar de los pájaros calma la polución de los sueños,
la esperanza que estrelló sus alas tras el mensaje,
la ilusión que se encendía así misma en el laberinto.
Solo queda un leve bramido del fondo del río,
el murmullo egoísta de tus labios de medio siglo,
un tesoro de cobre en la orgullosa piel amerindia.
Flor González
16/06/08 Conmigo te equivocas, mas ya no tendrás oportunidad de averiguarlo. Sea por Dios.
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